Etica y Valores
Miércoles, 17 Septiembre 
La estructura ética puede pensarse como fibra de responsabilidad. Célula social que
no proviene del orden, sino de la presencia. El otro como real alteridad, esperante,
enfrentado. De algún modo, la conciencia levantada, la ternura suplicante, la mano que
se tiende.
A partir del reconocimiento de nuestra intimidad en la exteriorización del otro, se
asientan las bases sólidas del necesario respeto, donde se lleva a cabo la
construcción y el establecimiento de lo que entendemos por nobleza.
Así, la ética no constituye un código de formas de acercamiento, sino que está
conformado medularmente por el contacto, el vínculo, vigas y señales de todo
compromiso cierto.
Por tanto, los valores quedan enajenados, o se nos presentan como disparadores del
consumo, estrategias de márketing o carnada política. De igual modo, aquellos
espiritualistas que facturan millones vendiendo despreocupación intelectual; los
soberbios comerciantes de la inocencia proclaman el castigo de los otros. En este
juego, el Derecho Penal quedará íntimamente forcejeado, aturdido. Y el abogado
penalista tendrá que ejercer su misión no excenta de cinismo y desengaño. En tal marco, el heroísmo es insensato. Mas, toda aceptación es cobardía.
